En el Estado de México, ocho policías estatales y cinco elementos de la Fiscalía murieron tras una emboscada, en el municipio de Coatepec Harinas; También en el Estado de México ocurrió otra emboscada contra fuerzas de seguridad, en el municipio de Almoloya de Alquisiras; En Guerrero, la Guardia Nacional y la Policía Estatal tomaron el control de la seguridad, en el municipio de Iguala